En 2020, al igual que en otras regiones del mundo, América Latina experimentó una temporada de incendios forestales marcada por grandes incendios en áreas naturales de particular importancia, como la Amazonía, el Pantanal y El Chaco. Los incendios forestales y rurales fuera de control tienen impactos significativos en las sociedades, las economías y el medio ambiente de América Latina y el Caribe. Los recursos insuficientes y la falta de capacidades financieras y técnicas limitan las medidas posibles para reducir los impactos de los incendios, las labores de supresión y la asistencia humanitaria posterior a los eventos para las poblaciones afectadas. La adopción de metodologías estandarizadas acordadas internacionalmente para registrar y analizar los incendios forestales históricos y sus impactos en el medio ambiente y la sociedad podría ser fundamental para desarrollar estadísticas sólidas y, a su vez, para fundamentar la formulación de políticas y la toma de decisiones orientadas a prevenir los incendios forestales y reducir sus impactos.
La Coalición Temática sobre Cambio Climático y Resiliencia tiene como objetivo permitir que las agencias de las Naciones Unidas trabajen de manera conjunta para apoyar una implementación coherente y alineada de las agendas globales, en particular la Agenda 2030, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), incluido el Acuerdo de París, y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015–2030. La Coalición busca fortalecer y racionalizar la coordinación interinstitucional y la rendición de cuentas del sistema de la ONU en el trabajo regional y subregional sobre RRD. La IBC está coliderada por UNDRR y el PNUMA y cuenta con la participación de 17 agencias adicionales.
En el marco de esta Coalición, y en respuesta al aumento de la intensidad de los incendios forestales en la región, se ha conformado un grupo de trabajo para analizar y articular un enfoque coherente sobre la problemática de los incendios forestales, proporcionando herramientas y recursos a las agencias de la ONU y a los Equipos de las Naciones Unidas en los Países (UNCT) de la región. Dada su experiencia acumulada a lo largo de los años en la gestión de incendios, la FAO fue invitada a liderar este grupo de trabajo y coordinar la elaboración final de este documento.